Injerto.

La cantidad de agua óptima para una plantación en regadío se sitúa alrededor de los 6.000 m³/hectárea/año, en este caso se prefieren patrones híbridos como el GF-677 o Garnem GxN-15 (almendro y melocotonero). Son patrones de menor vigor que el pie franco y producen árboles más pequeños pudiendo reducir considerablemente el marco de producción y llenar antes el espacio productivo.

El pie híbrido es menos resistente a la clorosis férrica que el pie franco pero se comporta muy bien en terrenos con alta proporción de caliza activa.

El patrón GxN-15 Garnem es algo más caro por estar protegido bajo patente sin embargo es superior al GF-677 al ser tolerante a Nemátodos.

Si la dotación de agua no es completa  o fuera muy salina se podría optar por el pie franco dado su mejor comportamiento ante problemas de clorosis férrica.  En este caso los árboles son más grandes y habría que aumentar el marco de producción.

En California y Australia, en donde el cultivo de almendro se da en tierras profundas, fértiles y arenosas se opta mayoritariamente por el porta injertos franco de melocotonero.  El porta injerto de melocotonero, resiste mucho más la asfixia por inundación que el híbrido (almendro melocotonero) y que el franco de almendro, por lo que es muy recomendable para regadío. Sin embargo es más sensible a la clorosis férrica. También tolera mejor el Verticilium.

Es muy aconsejable para terrenos arcillosos, fértiles, y pesados  en donde el suelo no presenta un buen drenaje del agua de riego. En España el más utilizado es el GF-305.